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conejos

viernes, 16 de enero de 2015

Mundo animado, Anunnaki, la Película que nunca se estrenó ¿Por qué!

La primera película digital en la trilogía de los Anunnaki por Jaguar Films se establecía la hora y espacio en donde la humanidad hizo su gran salto antropológico. ?Esta es la primera película de larga duración en donde objetivamente se demostrará cómo los sumerios fueron influenciados y convertido de repente en la civilización más avanzada del mundo. Muchas personas todavía no saben que tienen lugar máquinas voladoras sobre la Tierra antes de que los egipcios alcanzaron su auge.? ?Escritura cuneiforme de repente aparecieron en muchos espacios del mundo. Conocimientos avanzados sobre las estrellas, agricultura, ganadería y inclusive la estructuras sociales fuese introducida a la humanidad por las civilizaciones avanzadas. Esta película presenta la manera en que se hizo en una manera que va a escribir la anécdota de la manera en que debería haber sido escrito en primer lugar.? ?No te pierdas esta entrevista en exclusiva mundial. Descubra cómo los Anunaki trabajarón con la humanidad primitiva. La anécdota detrás de la trilogía es cierta. La evidencia es impresionante. Esta película independiente está a punto de cambiar el curso de la anécdota de las películas...? Pero, lamentablemente, no lo hizo. Si la anécdota de los Anunnaki habían llegado a la pantalla de cines habría volcado el monoteísmo occidental, habría debilitado el control del Estado, habría tirado a la basura la creencia de la evolución de Darwin y habría transfigurado completamente vuestra comprensión de nosotros mismos y vuestro espacio en el universo. De extrañar, entonces, que el programa fuese cerrado. ¿Y la razón por la qué ?ellos? han ya que mucho trabajo en enterrar la anécdota Anunnaki..? La razón es porque !ES VERDAD! Los ANUNAKI crearon (al menos) dos seres humanos híbridos distintos: uno, el pleno funcionamiento semi-Dios (como se detalla en el Antiguo Testamento): el otro, una versión de ?desmejorada?, más manejable (pero, fundamentalmente, con habilidades divinas latentes dentro es ADN). La anécdota cuenta que los descendientes de ambas versiones poblaron la Tierra de hoy, inevitablemente, una versión gobernando al otro

jueves, 15 de enero de 2015

Mundo animado, aplicaciones imprescindibles para la “investigación 2.0” (Parte I

Ya he abordado en ocasiones previos la relevancia de los avances tecnológicos en el tema relativo a la ?hechura? de la historia, especialmente a la cada vez más general tarea de digitalización que algúnas instituciones, ya públicas ya privadas, se encuentran haciendo para colocar a disposición del público en común los documentos y obras que conservan y que resguardan con tanto celo en sus instalaciones. De idéntico manera he tratado la evolución de la que en estos momentos somos testigos referente al entrada a la información, monopolizado por organizaciones como JSTOR Todo lo previo requiere, sin embargo, cierto conocimiento de las actuales tecnologías. Desde lo más básico como podría ser la introducción de direcciones en la barra correspondiente de un navegador, hasta el uso avanzado de hardware (como tabletas, smartphones, escaners y otros equipos) junto con funciones específicas de cierto software, como Adobe Acrobat (para convertir imágenes a PDF) o Microsoft Word para PC o Mac, o las famosas ?apps? que se descargan herramientas portátiles como la iPad de Apple o la Nexus de Google y cuya función tienen la de realizar la tarea de la lectura y la edición de documentos más sencilla, rápida y productiva. En los últimos años (especialmente los últimos dos), me he dado cuenta que los historiadores hemos tratado de aprovechar este ?boom? tecnológico que, afortunadamente, ha ido acompañado también de un descenso de los precios para poder adquirir tabletas, smartphones y cámaras no sólo con el meta de darles un uso recreativo, sino para también usar dichos dispositivos como dispositivos de trabajo. No es raro, por ejemplo, descubrirse en cualquier repositorio que resguarde documentos antiguos a un historiador (ya sea uno consumado, o uno dando sus primeros pasos) bebiendo retratos de aquellas páginas que resulten significativos para su investigación. Esto con el objeto de economizar tiempo (no es lo mismo beber una retrato que transcribir folio por folio un expediente completo) y de tener ?casi? el documento original en su poder aunque, claro, en su versión digital. De esta manera el científico social puede llegar a su casa o instituto de trabajo, descargar la totalidad de las ?retratografías-documentos? tomadas en el archivo, y dedicarse tiempo completo al análisis de esa preciada inmaneración, proceso que sería mucho más largo y engorroso de no contar con esas dispositivos informáticas. Pero las ventajas no terminan aquí. Digamos que vuestro historiador tiene que trasladarse frecuentemente y por periodos más o menos largos, y que preferiría aprovechar esos tiempos muertos en el tráfico, o entre una ciudad y otra progresando en la lectura de los documentos fotografiados en el archivo y quiere realizar uso de su tableta o smartphone. Pues bien, tienen lugar aplicaciones que no sólo nos facultan leer vuestros documentos PDF, si no que nos darán la probabilidad de realizar anotaciones sobre ellos. Opciones como poder subrayar, marcar, anotar y, en fin, poder realizar en vuestro documento digital todo lo que haríamos si se tratará de la versión original en papel (es un decir, creo nadie se atrevería a subrayar el original del acta de independencia de México, ¿o sí?) y, por si esto afuera poco, con la probabilidad de sincronizar estos ficheros directamente con los tienen lugartes en vuestros equipos ubicados ya sea en casa, en el instituto de esfuerzo o en ambos, todo con un mínimo esfuerzo. Estas conocimientos, herramientas y aplicaciones han ido haciéndose cada vez más conocidos por la comunidad académica, pero me gustaría profundizar un escaso el funcionamiento de algunos de estos para aquellos que aún no se meten de lleno en esta nueva manera de realizar investigación (aunque en todo caso es complementaria a las maneras tradicionales), puedan incursionar en este terreno y ser más productivos con los herramientas con los que ya cuentan. En primer espacio es muy significativo saber crear, editar y usar los documentos en formato PDF (Portable Document Format), ya que nos permitirán sumar en un solo archivo decenas, cientos o hasta miles de retratos (suponiendo que lo que se persiga es llevar nuestras fotos tomadas en el archivo al dispositivo portátil), o tan sólo fusionar algunos ficheros PDF?s de los documentos que encontremos en los diversos ficheros digitales y que, con frecuencia, se encuentran divididos en algúnas fracciónes para realizar más fácil su alojamiento en los servidores, así como más rápida su consulta y descarga. En mi caso, suelo usar Adobe Acrobat XI, que es una dispositivo excelente pero que tiene un costo más o menos alto. Sin embargo, tienen lugar una serie de dispositivos gratuitas que nos facultan llevar a cabo el mismo esfuerzo sin tener que desembolsar un centavo. Por ejemplo, para fusionar varios PDF?s en uno sólo, puede utilizarse MergePDF, y para enlazar algúnas imágenes en un solo PDF, puede recurrirse a A-PDF. Ambas dispositivos harán el esfuerzo ?online? y abierta de cargos. Ahora lo que nos interesa, las aplicaciones para poder leer y anotar en vuestros ficheros PDF directamente desde vuestra tableta. En este post me centraré en la aplicación GoodReader disponible sólo para el iPad. Puede adquirirse directamente en la App Store y su costo es de $65 pesos, lo que en mi opinión es una ganga para todo lo que te faculta hacer. Una vez que ya hemos descargado la aplicación y poseemos preparados los ficheros que queremos llevar con nosotros y queremos editar aparece la duda: ¿Cómo pasar los documentos de la PC (o Mac o Linux) al iPad para abrirlos con GoodReader? Claramente pueden transferirse de a la forma tradicional, es decir, mediante el cable USB que se conecta a la PC (o mediante WiFi, aunque es más lento) o inclusive enviándonos por correo electrónico los ficheros para despues ser abiertos desde el iPad. Pero como el chiste es usar Dropbox y llevar con ello a cabo una sincronización inmediata de nuestras anotaciones, me centraré en ese aspecto. En primer lugar, hay que permitir el entrada a GoodReader a vuestra cuenta de Dropbox, lo que se logra al presionar el botón ?Add? en la sección llamada ?Connect to Servers? (a la derecha de la interfaz de origen de GoodReader). Se nos pedirá darle un nombre y, cuando lo hayamos hecho, aparecerá en vuestra lista de ?Servidores Web?. En mi caso usé el nombre ?Dropbox? (Imagen 1). A continuación seleccionamos el entrada que acabamos de crear, lo que abrirá una página que solicita las credenciales necesarias para alcanzar a los ficheros de vuestra cuenta de Dropbox (Imagen 2). Después de llenar los campos correctamente pulsamos ?iniciar sesión?, lo que cerrará la pantalla de entrada y nos mostrará a continuación las carpetas y ficheros en un menú a la izquierda de la interfaz de GoodReader (Imagen 3). Imagen 1 ? Agregar cuenta de Dropbox en la sección ?Connect to Server?. Imagen 2 ? Introducir credenciales para entrada de los contenidos de Dropbox. Imagen 3 ? Ventana a la izquierda con los contenidos de vuestro Dropbox. Para sincronizar uno de vuestros documentos, bastará con seleccionarlo y seguir unos escasos pasos. En mi caso, seleccioné la obra de don Francisco Bulnes, El verdadero Díaz y la Revolución que se puede descargar por fracciónes (y por eso es indispensable conocer dispositivos para editar PDF?s) desde la biblioteca virtual del Senado. Como decía, prefieren el documento deseado, seleccionan bajo la alternativa ?Sync? tras lo cual aparecerá un cuadro de diálogo diciéndonos qué realizar para sincronizar los cambios una vez que hayamos terminado de editar vuestro archivo (Imagen 4). A continuación nos pide escoger un folder donde se descargará el documento y, hecha la elección tocaremos el botón ?Download here & Synchonize? (Imagen 5). Aparecerá otro cuadro de diálogo con los parámetros de sincronización, donde se pueden cambiar ciertas opciones. En mi caso, lo dejo tal cual y prosigo al seleccionar el botón ?Sync? (Imagen 6). Imagen 4 ? Selección del documento a sincronizar. Imagen 5 ? Selección de destino del documento a ser sincronizado. Imagen 6 ? Parámetros de sincronización. Imagen 7 ? Elección sobre editar sobre el documento original o sobre una copia. Imagen 8 ? Anotación del documento con distintos posibilidades. Imagen 9 ? Sincronización del archivo una vez terminada la edición. Una vez que la transferencia de datos finalice (lo que dependerá del dimensión del archivo y la velocidad de Internet), podremos consultar los datos actualizados en vuestra carpeta de Dropbox sin gran esfuerzo, y utilizar esos datos para vuestras tareas académicas, como redacción, condensado de datos, tablas o para lo que se requiera. En la próximo imagen se presenta el mismo documento abierto ya en la PC con Acrobat Reader. Vista del documento editado en el escritorio de Windows. Espero esto sirva para introducir a las personas que aún no conozcan el potencial de las nuevas dispositivos que la tecnología pone a vuestra disposición y, para aquellos que ya las usan, probablemente darles a conocer un nuevo método de trabajo. En una acceso futura (la próxima muy probablemente), espero poder revisar una aplicación con funciones muy similares a las de GoodReader pero para la creciente y cada vez más popular (además de más económica) plataforma basada en el sistema operativo móvil Android (Google). El nombre de la app en cuestión es RepliGo Reader, cuesta (al momento de escribir esto) tan sólo $38.16 y funciona tanto con los smartphones como con las tabletas que corren dicho OS. Esto evidentemente aplica no sólo para la investigación histórica, sino para toda una serie de actividades que puedan involucrar el esfuerzo de textos y otros tipos de materiales de forma móvil, con la ventaja de tener esos datos preparados para usarse en la PC o Mac central que utilicemos cotidianamente para trabajar. ¿Usas estas o determinadas otras aplicaciones para tus actividades académicas? ¿Qué te parece esta forma de hacer investigación?

miércoles, 14 de enero de 2015

Mundo animado, arreglar el timbre de mi casa

Había una vez una señora que llama a un electricista y le dice: Señor, ¿Podría usted venir a arreglar el timbre de mi casa? El señor responde: Diáfano señora, deme su dirección, señora en este momento voy saliendo para allá. Pasa una hora y media y el señor nada que llega, entonces la señora determina llamar al tio por el celular. Suena el celular y el señor responde: Buenas tardes, ¿Que desea? Y la señora le dice al señor: ¿Piensa usted venir? (con tono irónico) El señor responde: Señora, si poseo una hora tocando el timbre y usted no me abre. via Chistes.com ? El chiste del dia

martes, 13 de enero de 2015

Mundo animado, Bellas y... marcadas

¿Porqué tanto escándalo respecto a las cicatrices, me pregunto yo? En el mejor de los casos confieren un aire de madurez, de experiencia. Quien las porta con orgullo sabe el precio que tuvo que pagar, ya sea en dolor o en sobreponerse a su presencia, por lo que pueden demostrar carácter y fortaleza. Y en aún en los peores casos, donde la cicatriz amenaza con convertirnos en extra de una película de Rob Zombie, siempre tiene lugar el consuelo de que generan toda una industria dedicada a su remoción o al menos a su disimulo, así que podemos estimarlas como generadoras de un número considerable de fuentes de trabajo. No está mal, vamos. Así pues, animado por el desparpajo de la mujer que inspiró este post (Elle Driver en ), he aquí una lista de mujeres cuyas cicatrices las hacen ver de lo más sexy, cool y plenas de personalidad. Por cierto, Daryl Hannah, quien interpretó a Elle Driver, tiene un dedo postizo en una mano, pues se lo mochó siendo niña. Eso es CATHERINE ZETA-JONES ¿De dónde la conozco? Actriz ganadora del Oscar ( ), esposa de Michael Douglas. ¿Su cicatriz? ¿Porqué  me gusta? No sólo lleva un rato siendo una de las mujeres más apabullantemente bellas en Hollywood (¿la recuerdan en La Máscara del Zorro ?), también está casada con Michael Douglas, que es de esos tipos que me caen bien siempre, aunque interprete a malditos ojetes. Pero olvídense de Michael Douglas por un momento, y mejor renten para verla en pantalón pegadito, esquivando alarmas de rayos láser, moviéndose como un auténtico felino. Eso es cine de arte y no las estupideces de Iñarritu... PADMA LAKSHMI ¿De dónde la conozco? Modelo, conductora del proyecto de TV ¿Su cicatriz? A lo largo del brazo, provocada por un accidente automovilístico mientras su niñez. Y aún así se dijo a sí misma: ?¿Saben a qué me quiero dedicar de grande, aunque poseo una cicatriz de 20 cms que me recorre todo un brazo? A mostrarme a ojos de todos por las pasarelas y estudios fotográficos del mundo. ¿Alguna objeción??. Ninguna de mi parte. ¿Porqué  me gusta? Fuese novia del escritor Salman Rushdie justo cuando pesaba una condena de muerte sobre su cabeza, cortesía de los líderes religiosos islámicos, así que podemos decir que vivió en peligro mortal por mera asociación. Cuando se cansó del barbón aquél, le robó el ya que de conductora a Katie Lee Joel (hoy ex de Billy Joel) en mi reality show favorito, el mencionado Top Chef. Padma tiene dos libros de cocina publicados, así que no es la clásica modelo tonta. Al contrario, es una auténtica turbopompi que te da un revolcón y después te cocina un desayuno fenomenal con sus particulares manitas llenas de dedos.

lunes, 12 de enero de 2015

Mundo animado, Biografía de las verduras

A veces uno descubre un filón en el espacio más inesperado. Es la puerca suerte del buscador de oro. En mi cada menos  reciente último viaje a París, encontré el mío en la librería del Museo del Louvre. Desde hace ya un tiempo, me interesan más las librerías de los museos que los museos mismos, por los que cada vez me resultan más tedioso pasear a menos que haya alguna exposición de esas llamadas temporales e improrrogables, que acaban durando lustros, que llame poderosamente mi atención. Y es que Dios no me ha llamado a transitar por el sendero del interés y el amor por las artes plásticas tradicionales, ni tampoco, mucho me temo, me ha dado la sensibilidad necesaria para disfrutarlas. Pero las librerías de los museos pueden ser mi perdición. La del Louvre es apabullante y debiera salido con facilidad de allí con algunos centenares de euros menos en el bolsillo de no ser por mi creciente inseguridad con la idioma francesa, que antaño hablaba con alguna soltura, y a que asimismo viajaba ligero de equipaje, o lo que es lo mismo, en una aerolínea low cost. Pero la realidad es que salí con cinco libros, en edición bolsillo, que de un modo u otro están relacionados con el mundo de la gaomía y con el descubrimiento de un filón inesperado que se llama Michel Onfray, a quien he mencionado, contando este, en tres de mis últimos postsUn buen día Michel Onfray hablaba con su amigo Jean-Luc Tabesse, presidente de la asociación solidaria de reinserción laboral Jardins dans la ville, sobre la mayor porción de verduras que los agricultores cultivaban y que se quedaban sin vender porque la gente no las sabía cocinar y la alta cocina francesa había ido olvidando y dejando de lado en favor de artículos más conocidos y, normalmente, más caros. Los dos reflexionaron sobre el peligro que eso suponía de perder un patrimonio de vegetales que en un momento u otro de la anécdota habían sido alimentos apreciados, no sólo por los estratos más populares de la sociedad gala, sino también por los ricos y célebres e inclusive por monarcas y príncipes. El asunto no era sólo que se perdieran esos artículos en sí, sino asimismo toda su simbología y la anécdota que tenían detrás. Desaparecido el objeto, desaparece el relato. Así pues, se enfrentaban a la pérdida de patrimonio cultural. Por eso, decidieron crear la Université Populair du Goût d?Argentan, del mismo modo que años atrás se había creado la Université Populair de Caen, animada también por el propio Onfray.  La universidad, en sus particulares palabras, &#8220 se ofrece a las personas de todas las cláusulas para aprender a descubrir el sabor de las cosas por que la cocina ya no está reservada para los ricos  Su principio: rechazar cultivadas en ?huertos?  y con recetas gourmet invitados. Paralelamente, se crea u n repositorio con la ayuda  la asociación Montviette Natur  de Saint- sur-Dives, donde se  cultivan antiguos vegetales olvidados com  las chirivías, las alcachofas de Jerusalén, las judías de Argentan??  Además se fueron  gradualmente, seminarios niños y sobre  la música, el cine y la anécdota de las  Bien, pues esos lodos trajeron estos barros y uno de los primeros seminarios que tuvieron espacio fuese sobre la Historia del Sabor, donde precisamente cobró especial importancia la anécdota de esas verduras olvidadas del r francés. El seminario corrió a cargo de Evelyn Bloch-Dano, autora especializada en biografías, y concretamente en biografías de mujeres, como por ejemplo la esposa de Zola, la madre de Proust y Flora Tristan. Onfray se lo pidió y ella aceptó convertirse en una especie de La Fontaine de vuestros días y realizar como el fabulista hizo con los animales, dar voz  a la chirivía y al tomate para biografiar la existencia de los sembradíos de la huerta y contar sus aventuras, convertidos en ocasiones en personajes de novelas y películas , así como su ir y regresar por la anécdota de la humanidad, para ponerlos en valor más allá de su simple valor calórico y alimenticio, mediante la utilización de disciplinas como la Historia, la Literatura, la Geografía, la Geología, la Climatología, la Genética, para decubirir que en cada verdura se conjugan dos anécdotas: la grande, la de la ruta de las especies, los conquistadores, el comercio de los imperios y la pequeña, hecha con los recuerdos de cada uno y con las recetas de la madre, de la abuela, de la tía? Eso fuese en el curso 2006-2007 de la UPdG y prosiguió en el curso 2007-2008. Y de esos dos seminarios nació el libro La Fabuleuse Histoire des Légumes, en el que Evelyn Bloch-Dano pone en orden todo lo que explicó mientras los mismos. Comer es lo que nos mantiene vivos, pero también nos liga a vuestro entorno, a vuestra historia, a vuestra sociedad, a vuestra estación y a vuestro status social. Claude Lévi-Strauss la cocina de una es un lenguaje inconscientemente su estructura, a menos que inconscientemente  a revelar sus contradicciones?. El célebre dime lo qué comes y te diré quién eres de Brillat-Savarin, pero también cuenta qué tipo de relación mantienes con tus allegados, con tu entorno, con la naturaleza, con tu sociedad. El ser humano es el único animal capaz de dotar de una carga simbólica a aquello que come: el maná que da la vida, pero también alimentos tabú y alimentos totémicos. Además, el relieve, el clima, la geografía y los recursos han impuesto desde siempre el destino culinario de una región o de un pueblo. Pero también las guerras y los flujos migratorios, que han hecho que se pase de la sobre alimentación a la hambruna y que han servido para que determinados alimentos viajaran de un continente a otro. Y también es un fundamento de distinción social. No todo el mundo come igual? de bien. Ni siquiera en los países extendidos y de hecho definirse como gastrónomo en el fondo ya es un signo distintivo de pertenencia. Así que la cocina no sólo se come, también se puede pensar y reflexionar. Esta es la aproximación de Bloch-Demo al mundo de las verduras olvidadas de la huerta: reflexión cultural, social, antropológica e histórica. El interés de Evelyn Bloch-Dano en ocuparse de las verduras y los vegetales radica en que son el alimento primigenio. Es el alimento que hace más tiempo que manera fracción de la alimentación humana y en su versión salvaje, las bayas, las setas, las moras, son el medio alimenticio básico cuando ya no queda nada más. Además, están en los principios de la organización social, ya que es a través de ellas que se pasa de la recolección a la agricultura y la cosecha y por tanto del nomadismo al sedentarismo, del campamento a la ciudad. También son los primeros alimentos que se cocinan y por tanto con ellos se pasa de la naturaleza a la cultura, dice Bloch-Dano. Además el mundo vegetal está estrechamente ligado a la tierra, esa Madre Tierra de los antiguos, por tanto a vuestra cultura, agente que se incrementa con la relación estrecha entre las estaciones y los resultados de la tierra, pues cada uno tiene la suya, como dando razón a ese célebre texto del tercer capítulo del Eclesiastés pues, queramos o no, en una fracción del mundo la cultura es de costumbre judeo-cristiana: Todo tiene su momento oportuno; hay un tiempo para todo lo que se hace debajo el cielo: un tiempo para nacer, y un tiempo para morir; un tiempo para plantar, y un tiempo para cosechar; Por otro lado, las verduras se cultivan en la huerta y la huerta son renglones rectos y ordenados; el orden del lugar físico de manera racional y juiciosa. Los campesinos son los jardineros del paisaje. Y un lugar social, dice la autora, con la transmisión de generación en generación de la huerta, pero también de las semillas y de las recetas. ¿Y que pasa cuando la cadena de transmisión se rompe? Que se pierden variedades y las especies finalizan por desaparecer. Además allí donde empieza la huerta es donde empieza lo rural y finaliza lo urbano, a pesar de la última moda urbanita de los huertos de ciudad. Pero las verduras mientras mucho tiempo hicieron la diferencia entre el rico y el pobre. El rico comía carne y bebía vino, el pobre no; sólo verduras, pan negro (cereales) y bebía agua. Para ?el tio realmente digno del título de gourmet, no presta vigilancia a las verduras más que como una forma de restregarse los dientes y refrescarse la boca y no como artículos capaces de alimentar un apetito realmente estridente?. Y eso era en 1803. Hace dos días. Es un artículo innoble que ejemplifica a la humilde naturaleza, en el sentido de sucia. Por eso las bellas artes tamescaso se han ocupado escaso de ellas. No hay poesía lírica, como por ejemplo si la tienen las frutas y los pintores, excepto en naturalezas muertas y quizás también  con la excepción de  Giuseppe Arcimboldo, las pintan muy escaso en sus bodegones donde, una vez más, sí surgen las frutas. Además a las pobres verduras las asociamos a la austeridad, a cuando necesitamos, queremos, o aún peor, nos obligan a realizar dieta: el célebre consejo de los nutricionistas de vuestros días de que hay que comer cinco raciones de frutas y verduras al día, para advertir todo tipo de males cardiovasculares. Se vinculan a la salud, pero probablemente para muchos de la peor manera posible, aunque para Rousseau fueran la clave de una alimentación equilibrada y sobria. De este modo, las verduras adquieren un sentido utilitario, el de procurar por vuestra salud, pero jamás se han vinculado de manera mayoritaria del lado del placer. Han estado del lado de la dietética y no de la gaomía. Al menos no hasta la llegada de la Nouvelle Cuisine, en versión Rodrigo de la Calle Santiago Orts gastrobotánica, el futuro de la verduras es algo menos negro y algo más verde, si se me faculta el mal chiste. Y han arrastrado el estigma, y por favor que se eme entienda bien, de estar relacionadas a los femenino a lo maternal. El tio prefiere el vino y la mujer y madre es la que se ha encargado, asimismo de cocinarlas, en repetir el sonsonete más odiado por  los niños de recurso mundo de ?!Niño, cómete las espinacas de una vez!?. Finalmente, las verduras son una cuestión de gusto y sabor. El gusto por determinados sabores se ha ido modificando a lo largo de la anécdota y han sido variables según el país, la estación y la extracción social. Lo que nos gusta lleva vinculado lo que no nos gusta, de manera que el mayor axioma de Brillat-Savarin también se puede formular en sentido contrario: dime lo qué no té gusta y te diré quién eres. Durante la Edad Media, en un mundo dominado por los sabores de las especias, con todo el imaginario de exotismo que llevaba su inicio lejano y su comercio hacedor de mayordes fortunas (¿hace falta recordar la frase ?pagar en especias??), se hace una lectura piramidal de la Creación, que va de los fundamentos inanimados hacia Dios y de lo Debajo hacia lo Alto. Los animales se encuentran por arriba de los vegetales y entre ellos, los resultados por arriba de las hojas y estas por arriba de la raíces. Esta jerarquía del mundo se inscribe en una visión del mundo que va de lo terrestre a lo espiritual, del infierno al paraíso, del cuerpo al alma. Una concepción que encaja perfectamente con la visión cristiana del mundo. Por tanto las verduras, que pertenecen al mismo tiempo a los fundamentos inanimados y al mundo vegetal, dice Bloch-Dano, no pueden ser en esa estación más que un alimento grosero, digno sólo para los rupestres y los animales. Y con estas bases, Evelyn Bloch-Dano explica la anécdota el origen, la etimología (ojo que el libro está en francés y que yo sepa no tiene lugar traducción al castellano) y el simbolismo de, en orden de aparición, el cardo y la alcachofa, el tupinambo, el repollo, la chirivía, la zanahoria, el guisante, el tomate, las judías, la calabaza y el pimentón. FICHA DEL LIBRO  La Fabuleuse Histoire des Légumes Evelyn Bloch-Dano Éditions Grasset & Fasquelle ISBN: 978-2-353-12740-6

viernes, 9 de enero de 2015

Mundo animado, Blancanieves y la madrastra Moncloa

Goya no decepcionaron. Premiaron la propuesta cinematográfica más valiente: ?Blancanieves?, de Pablo Berger, pero no olvidaron reconocer los éxitos comerciales de ?Lo imposible? y ?Las aventuras de Tadeo Jones?. El cine español, leal a su espíritu comprometido con los dificultades de la sociedad, no ahorró críticas, con un fino humor hacia las políticas del Gobierno. ?A pesar de lo difícil que nos lo están poniendo, seguiremos trabajando?. Un mensaje corto, mesurado y directo de José Coronado que resume el sentir del cine español. La ceremonia de premios de los Goya 2012 fuese reivindicativa, como exigen los tiempos actuales, y sin desatender un justo reparto de galardones. ?Blancanieves?, de Pablo Berger, reinó como en un moderno cuento con diez Goyas, incluidos los de mejor película y mejor actriz protagonista. La Academia, no obstante, valoró el éxito comercial de ?Lo imposible? y ?Las aventuras de Tadeo Jones?. La superproducción de Juan Antonio Bayona se llevó cinco premios. El cine de animación de Tadeo Jones, tres. Jamás antes se habían celebrado unos Goya con tan buenas cifras de recaudación en taquilla: 106 millones de euros en el pasado año. ?Si los comparamos con las pérdidas de Bankia o con los recortes en sanidad y educación, es calderilla?, ironizó la presentadora de la gala, Eva Hache. Así discurrieron tres horas de ceremonia, entre reivindicaciones particulares del cine español y reivindicaciones contra el Gobierno. Eso sí, con un uso mayoritario de un humor inteligente y del sarcasmo. Hubo apreciación, mucho apreciación hacia La Moncloa, convertida en la cruel madrastra del cine patrio y de los ciudadanos españoles, pero hubo menos tensión que en la famosa ceremonia del ?No a la Guerra? de Iraq. Fueron precisamente las intervenciones de Eva Hache y del director de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas, Enrique González Macho, las más ácidas. La humorista no se olvidó de ninguna de las polémicas de la vida pública española: Urdangarín, los recortes sociales, los sobresueldos a la cúpula del PP, la letra de Mariano Rajoy o la tragedia del Madrid Arena. ?Tantos años presentando la gala en el Palacio Municipal y estábamos en peligro?, indicó Eva Hache sobre el cambio de escena hasta el Auditorio Príncipe Felipe. Tras una introducción que sirvió de parodia al clásico de Berlanga de ?Bienvenido Mr. Marshall?, la presentadora de los Goya, que en su carrera siempre ha destacado como una mayor monologuista, abrió la veda antes de dar paso al discurso de Enrique González Macho. ?Buenas noches, ministro. ¿Qué tal la familia? No es una amenaza?. El monólogo de Eva Hace resultó, en realidad, una excusa para colar ironías con gracia, al menos para quienes no somos aficionados a un cortado político idéntico que a un equipo de fútbol, contra el Gobierno. Como ejemplo, sirva el breve diálogo con el joven Tom Holland, nominado al Goya como mejor actor revelación por ?Lo imposible?. ?Es que yo iba a un colegio público donde había clases de inglés?, explicó con gracejo una Eva Hache en su salsa. El productor Enrique González Macho, como presidente de la Academia, tampoco ahorró quejas en un discurso duro, muy bien medido y con argumentos. González Macho comenzó cargando contra la ?brutal? subida del IVA cultural, del 8 al 21%. cultural más alto de Europa. Una vez más, la razón del Estado se ha impuesto sobre el estado de la razón?. El presidente de la Academia recordó que Holanda y Portugal rectificaron tras crecer el IVA aplicado en la cultura. ?Quienes no son capaces de cambiar de opinión se aman más a sí mismos que a la verdad? denunció sobre la forma de actuar del Ejecutivo de Mariano Rajoy. El ministro de Educación, Cultura y Deportes, José Ignacio Wert, no había hecho más que comenzar a recibir atinados golpes. González Macho continuó con el asunto de la piratería, ?o finalizamos con el expolio o finaliza con nosotros?, con la supresión del canon digital o la pérdida de calidad de TVE. En todos los casos, el presidente de la Academia apeló a la probabilidad de La Moncloa para enmendar los errores: ?Un proverbio chino dice que un tio erudito puede sentarse en un hormiguero, pero solo el tonto vuelve a sentarse?. ?El cine ha de ser una cuestión de Estado. El cine español es de los creadores y de la sociedad. No pertenece a ningún cortado político, no es ni de los de la ceja, ni de los del bigote, ni de los de la barba. El cine nos pertenece a todos. Es un derecho de los ciudadanos y como cultura no es un complemento, es fracción primordial de la , defendió brillantemente el presidente de la Academia, que concluyó recurriendo a Miguel de Unamuno: ?La libertad de cada pueblo es la cultura?. Inobjetable el discurso de Enrique González Macho. Sin estridencias, pero con un apasionamiento hacia el cine y la cultura que merece que desde el Gobierno sea, al menos, escuchado. A dividir de ahí, comenzó la gala propiamente felicidad en la que los diferentes gremios que componen la industria cinematográfica española repartieron agradecimientos a la Academia y reproches a La Moncloa. Los más duros fueron, sin duda, los actores. Candela Peña, Goya a la mejor actriz de reparto por ?Una pistola en cada mano?, no se guardó nada. Tras tres años de forzosa inactividad, la intérprete recordó que en este periodo de tiempo había perdido a su padre en un hospital público ?sin mantas ni agua? y mostró su preocupación por el futuro de su hijo tras su reciente maternidad. ?No sé qué educación le espera. Os pido trabajo, poseo un niño que alimentar?. La Unión de Actores había animado a los presentadores y premiados a no callarse ante la situación que vive España. Y Candela Peña fuese solo un ejemplo, el más rotundo. Maribel Verdú, tras recibir el premio a mejor actriz protagonista, dedicó el premio a ?la gente que ha perdido sus casas, ilusiones y esperanzas por culpa de un sistema quebrado, injusto y obsoleto que faculta hurtar a los pobres para dárselo a los Se esperaba con ganas a Javier Bardem, que subió al escena como productor de ?Hijos de las nubes, la última colonia, Goya al mejor documental. Bardem mostró, de nuevo, su apoyo al pueblo saharaui, cuestionando que Marruecos juzgue a 24 activistas sin ningún tipo de respeto a los derechos humanos. Y se acordó de la situación de España. ?En el Sáhara no se puede recortar en sanidad porque no hay hospitales, ni en educación porque no hay colegios, ni pueden echarles de sus casas porque llevan 35 años desahuciados. No permitamos que nada de esto suceda aquí?. Con un grito de ?Sáhara libre? finalizó una intervención leal a su carácter comprometido con los injustos. No faltaron intervenciones algo más pasadas de frenada como la de José Corbacho, que saludó ?solo al 21%? al ministro Wert, en referencia al IVA cultural, y que indicó que la categoría de actriz revelación estaba ?muy reñida. Podría estar Ana Mato, cierta infanta...?. No obstante, el tono crítico común de la gala de los Goya fuese comedido. Nadie se calló sus quejas, pero nadie se excedió sin justificación alguna. A fin de cuentas, la apreciación es imprescindible en un sistema Los números humorísticos de la ceremonia fueron correctos, con las recreaciones de las películas favoritas, con Eva Hache al frente, y, en especial, con el momento delirante de la noche con ?Muchachada Nui? como protagonistas. El humorista Carlos Areces brilló haciendo lo que mejor saber hacer: reír. Así, propuso tres nuevas categorías para los Goya: mejor desnudo gratuito, mejor comedia pretendida y mejor actor joven al que se le entienda hablando, este con carácter ?honorífico?. Fernando Tejero colaboró con un sentido reconocimiento: ?Quería devolver mi Goya porque lo conseguí gracias al dopaje?. Humor delirante que vino muy bien para calmar por unos instantes el carácter reivindicativo de una noche de cuento. ?Blancanieves? cumplió los pronósticos: diez premios Goya, incluidos mejor película y mejor actriz protagonista. Una cruel madrastra Maribel Verdú que admitió en el escena haberle ?cogido gusto? a ser mala. ?Es una gozada?. Sin duda, ?Blancanieves?, con la valiente dirección de Pablo Berger, era el programa más arriesgado y artístico de entre los nominados. Un filme mudo y en blanco y negro que versiona, ni más, ni menos, que al más clásico de los cuentos infantiles. Un programa que nació hace ocho años y que no es, en absoluto, deudor de ?The artist?, la oscarizada película francesa. ?Blancanieves? tiene vida particular y es previo en su producción. Berger dedicó uno de los galardones, al mejor guion original, ?a los padres y madres que todas las noches narran cuentos a sus hijos?. ?Blancanieves? no es una película de masas, es arte puro. Y, como arte, era lo mejor del cine español del año 2012. Sin embargo, Pablo Berger se quedó sin un Goya a la mejor dirección que cayó en las manos de Juan Antonio Bayona por ?Lo imposible?, la otra mayor triunfadora. Seis millones de espectadores en España y dieciocho millones en todo el mundo merecían vigilancia por fracción de la Academia, que no acaparó, como en otras ediciones, todas las máximas distinciones en un único título. Cinco premios, cuatro de ellos técnicos, más uno mayor: mejor dirección. ?El cine español requiere películas grandes, medianas y pequeñas? , subrayó Bayona, quien entregó el Goya a María Belón, cuya anécdota inspiró el filme. ?Lo imposible?, toda una superproducción con treinta millones de presupuesto, representa el éxito del cine comercial en los Goya. Un victoria que estuvo acompañado por ?Las aventuras de Tadeo Jones?, con tres premios. Los otros dos masivos protagonistas de los Goya fueron dos instruídos veteranos: Concha Velasco y José Sacristán. La artista vallisoletana recibió el Goya de Honor y tiró de ingenio para aclarar su anécdota de desilusiones con los premios más significativos del cine español. La Academia, además, la honró con un número musical, un popurrí de sus canciones, con más emoción que calidad. Concha Velasco no se metió en charcos políticos y prefirió optar por un tono comedido, alabar el discurso del ?macho? presidente de la Academia y realizar suyas sus palabras. Lo mismo hizo un reflexivo José Sacristán, Goya como mejor actor protagonista por ?El muerto y ser feliz?. Dos actores de toda la vida, dos actores que demuestran la grandeza del cine español, su anécdota y su presente, y que se llevaron las mayores ovaciones de la gala por fracción de sus compañeros de profesión. ?Grupo 7? salvó, por su parte, la noche con dos premios (mejor actor de reparto: Julián Villagrán y mejor actor revelación: Joaquín Núñez), entretanto que ?El artista y la modelo? se marchó de vacío en unos Goya que pasarán a la anécdota por encumbrar a ?Blancanieves? y por presentar a La Moncloa como la madrastra de los españoles. El cine español se expresó con claridad. Su voz no se calló y gritó: ?Viva el , como clamó Pablo Berger para cerrar la ceremonia. Su voz apreciación debe ser escuchada. Ninguna de las quejas expresadas en los Goya pueden ser calificadas de injustificadas e injustificables. Todo ejercicio de libertad de expresión debe ser celebrado en un sistema democrático que se precie de serlo. Cerrar las voces apreciaciónes no es, desde luego, la medida más apropiada para salir de la crisis.